lunes, 29 de marzo de 2010


Y uno se suelta… de manos de pies de brazos de mente… y descubre que al revés es más fácil perderse, que de cabeza la otra derecha es igual que de pie, pero diferente. Y que la risa puede explotar en la cara al igual que el viento en el pelo cuando se corre por las paredes… cuando se vuela sin brazos, sin pies y sin usar la mente.